Stands desarmables, los más prácticos

Aquellos quienes por lo general recurren a los stands desarmables tienen necesidades espaciales concretas. Muchas veces el almacenamiento de los stands resulta para muchos un problema, por esta razón es importante poder prever a la hora de la compra de los stands, cuál será el lugar que utilizaremos para almacenarlos. Si los stands son rígidos y no ofrecen mucha posibilidad de desarmarse, lógicamente el espacio que necesitaremos para los mismos será mucho mayor que en el caso de los stands desarmables. Cuando utilizamos este término, suponemos que el stand se podrá reducir a partes realmente pequeñas, de manera de poder guardarlo ocupando realmente poco lugar. Obviamente nuestras expectativas de reducción de lugar de almacenamiento para los stands desarmables también tendrá que estar ajustadas al tamaño del stand real. Lógicamente los stands pequeños ocuparán menos lugar desarmados que aquellos más grandes, sin embargo en ninguno de los casos necesitaremos tanto espacio con el caso de los stands fijos.

stands desarmables y sus tipos
Stands desarmables

El equipo de montaje será algo clave con los stands desarmables. Poder reducir el stand a un par de piezas fácilmente ubicables en un depósito, significará que los esfuerzos a la hora de montar los stands desarmables serán realmente grandes. Por esta razón la planificación tendrá que ser estratégica a la hora de armar estos stands: habrá que ajustar los tiempos de manera de poder llegar bien a cada evento. Para esto tendremos que hacer varias pruebas de armado del stand de manera de saber cuánto tiempo nos toma esta labor. De acuerdo a la empresa de la que estemos hablando nos diferentes las personas las cuales se encargan del montaje de los stands desarmables. Hay empresas que deciden ellas mismas capacitar personas de la empresa o tomar gente específicamente para realizar esta labor teniendo un plantel de gente personal que se encargue del montaje del stand. En cambio otras empresas se dirigen a servicios de montaje profesionales quienes se encargarán cada vez que haya un evento de poner en pie la estructura.

En este caso es importante recordar que los costos se nos irán un poco altos si estamos manejando un presupuesto controlado. Lógicamente si utilizamos el stand una vez cada seis meses será mejor pagarle a una empresa de montaje para que arme el stand de cero, sin embargo si nuestras presentaciones son frecuentes, la idea de tener nuestro propio plantel de personas capacitadas para realizar el trabajo será una idea mucho más efectiva a nivel económico. Con respecto a la complejidad de los stands desarmables a la hora de su armado, por lo general estos tienen señales en las diferentes piezas que indican su encaje y su direccionalidad.

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